La fascitis plantar o inflamación de la fascia plantar es una afección muy común que afecta a una gran cantidad de personas alrededor del mundo. Es una de las causas más frecuentes de dolor en el pie y puede limitar la movilidad y la calidad de vida si no se aborda adecuadamente.
En Argentina, la fascitis plantar es una de las causas más frecuentes de dolor de talón en consultas de traumatología y kinesiología, aunque no existen aún estadísticas nacionales de prevalencia en la población general.
¿Qué es la fascia plantar?
La fascia plantar es una banda fibrosa muy resistente que actúa como un ligamento y conecta el hueso del talón con los dedos, formando el arco del pie. Esta estructura es fundamental para mantener la estabilidad y amortiguar el impacto durante la marcha y la carrera.

La fascitis plantar ocurre cuando esta fascia se inflama debido a tensiones repetidas, cargas excesivas o mecanismos de pisada inadecuados, provocando dolor agudo, especialmente al levantarse por la mañana o después de periodos de inactividad.
¿Qué puede causar la fascitis plantar?
Existen varios factores que pueden aumentar la tensión y provocar inflamación de la fascia plantar:
- Sobrecarga biomecánica por actividades repetitivas o de alto impacto.
- Deformidades del pie, como pies planos o arco plantar alto.
- Uso de calzado restrictivo o inadecuado.
- Sobrecarga por peso corporal o por pasar muchas horas de pie.
Síntomas de la fascitis plantar
Los síntomas más comunes incluyen dolor bajo el talón que se intensifica al dar los primeros pasos por la mañana o al realizar actividades que implican estar de pie por mucho tiempo. Este dolor puede extenderse a lo largo de la planta del pie y suele ir acompañado de rigidez o sensibilidad.
¿Cómo prevenir la fascitis plantar?
La prevención de la fascitis plantar implica adoptar medidas que reduzcan la tensión sobre la fascia, mejoren la función del pie y fortalezcan su musculatura.
1. Uso de calzado adecuado
Elegir un calzado que respete la forma natural del pie, con puntera amplia, suela flexible y caída cero o minimalista, ayuda a distribuir mejor las cargas y reducir la tensión en la fascia plantar. El calzado barefoot de Salvaje Shoes está diseñado para acompañar el movimiento natural del pie y favorecer una pisada más funcional.
2. Ejercicios de movilización y fuerza
- Flexiones y extensiones del pie de forma controlada.
- Movimientos circulares del tobillo en ambos sentidos.
- Caminar exagerando el apoyo de talón a punta y viceversa.
- Caminar de puntillas y de talones.
- Ejercicios de activación de la musculatura intrínseca del pie.
3. Uso de herramientas de recuperación
El uso de pelotas de masaje, rodillos o separadores de dedos puede ayudar a liberar la tensión acumulada, mejorar la circulación y favorecer la flexibilidad de la fascia plantar.
Conclusión
La fascitis plantar puede ser una condición dolorosa, pero con un enfoque adecuado —que incluya movimiento consciente, ejercicios específicos y el uso de calzado que respete la biomecánica natural del pie como el de Salvaje Shoes— es posible aliviar los síntomas y reducir el riesgo de que el dolor se vuelva crónico.
